Castril

El río que pasa por Lisboa no se llama Lisboa, se llama Tajo, el río que pasa por Roma no se llama Roma, se llama Tíber, y aquel otro que pasa por Sevilla tampoco se llama Sevilla, se llama Guadalquivir… Pero el río que pasa por Castril, ése, se llama Castril.

José Saramago

Castril Que no te lo cuenten.

Ven y disfruta.

Castril está en el Altiplano de Granada, situado al norte de la provincia.

El pueblo se levanta a los pies de la Peña, declarada monumento natural, y que recorre el pintoresco sendero de la Cerrada, y sobre ella se asientan los restos de un Castillo roquero de época Almohade.

Fotografía de Bit Ramone © Puede ver sus imágenes aquí
Panorámica de Castril

Desde su origen conviven en Castril diferentes culturas a lo largo del tiempo, por lo que ofrece un patrimonio cultural rico en urbanismo, en arquitectura, en artesanía y en paisaje.

Esta diversidad cultural se cuece durante siglos para ofrecer al visitante un escenario lleno de matices, porque Castril representa cada día una verdadera y espectacular puesta en escena; y sus actuantes no son otros que la tierra, el agua, sus calles, sus gentes y los ciclos vitales que se desarrollan en armonía con la naturaleza; los niños son amigos de los pájaros, que también habitan sus calles, y sus casas ofrecen las huellas ancestrales inmortalizadas y encaladas en las fachadas.

Porque Castril es naturaleza y tradición.

Castril es un laberinto de calles con alfombra de piedra conformado por centenares de casas hermanadas. En Castril todas las calles te llevan a algún sitio; todas las calles tienen un destino y cada uno de estos destinos ofrece una imagen, una estampa única.

Cada calle tiene una historia que contar, y cada historia tiene unos vecinos. Por eso no era extraño que en la famosa calle de la “Cuesta del río” te sorprendiera Casildo con sus adivinanzas, sus instrumentos, sus juegos de lógica y su saber popular.

Porque Castril es un paraíso lleno de paraísos.

Panorámica de Castril

Porque la historia empieza aquí, en Castril.

Castril es una maravilla, y por eso enamora al visitante, pues ofrece una dimensión sonora, sensitiva y visual, de extraordinaria fuerza.

Vista aérea de Castril