• Atardece en el Geco Verde

  • Júpiter brillando con intensidad

  • El río del Universo desde La Cerrada

  • La Nebulosa de Orión

La luna
Andalucía cuenta con el mejor cielo de Europa para practicar el astroturismo, y Castril presenta unas condiciones excepcionales como pocos lugares: su baja contaminación lumínica es idónea para realizar esta actividad; tanto que desde el mismo Castillo de Castril se han realizado jornadas de iniciación al astroturismo. Y si nos alejamos del núcleo de la población ¡la experiencia será inigualable!

Para aquellos ya entrados en años será como volver al cielo de su infancia, y para los más pequeños será un descubrimiento total y a la vez mágico, algo que no se puede disfrutar desde sus hogares y mas de uno no se creerá que es de verdad, que eso es el cielo y las estrellas.

A continuación reproducimos un pequeño texto de Javier Sánchez, nuestro amigo de Astroturista, quien nos puede guiar en el descubrimiento de esta maravilla que gravita y gira sobre todos nosotros y hacia a la que, cada vez menos, levantamos nuestras miradas.

Ven a Castril y disfruta de tu cielo

Astroturismo. La forma lógica de conocer nuestro entorno natural nocturno.

Durante el desarrollo de cualquiera de nuestras actividades de observación astronómica se suceden cantidad de momentos entrañables, muchos de los cuales con frecuencia, se repiten en cada sesión. Uno de mis favoritos es cuando después de haber apuntado los telescopios a algún objeto celeste, y sin haber mencionado que objeto vamos a observar, se comienzan a escuchar los típicos – ¡uy!, ¡eh! o ¡guau! – y otros que estoy convencido me vais a permitir que no plasme aquí. Saturno, Júpiter o la Nebulosa de Orión, entre muchos otros, pueden haber sido el objetivo.

Si salís a las calles de vuestra ciudad, o incluso de muchos pueblos, e intentáis buscar alguna estrella en el cielo, no encontrareis muchas más de una docena. ¿Qué ha sucedido para que las miles de estrellas visibles para el ojo humano se hayan perdido? La respuesta es la contaminación lumínica, que no solo se lleva consigo la posibilidad de disfrutar de uno de los mayores espectáculos de la naturaleza, el cielo nocturno, sino que además es la expresión del derroche y la ineficacia en la utilización de nuestros recursos energéticos y de la iluminación pública y privada. Esta es la filosofía que al inicio de nuestras sesiones de observación me gusta trasladar a los asistentes.

La Vía Láctea
Andrómeda, a media altura y a la izquierda
Las actividades de observación astronómica ofrecen la posibilidad a muchas personas adultas de maravillarse observando una Vía Láctea que jamás habían visto, y que con ellos, lo hagan multitud de niños a los que podemos inculcar ese respeto por la naturaleza tan necesario en aras de evitar el desastre medio-ambiental al que nos vemos avocados de continuar por el presente camino.

El astroturismo también es una excelente herramienta con la que pequeños y medianos negocios del área rural pueden atraer a un sector del turismo muy atractivo: un cliente interesado en sacar el máximo provecho del entorno natural al que ha decidido acudir, y con tendencia a contratar actividades intelectualmente sugerentes e innovadoras.

El turismo de estrellas es la forma lógica de conjugar el turismo rural con el conocimiento del entorno natural nocturno a través de una experiencia que me atrevo a decir pocas personas son capaces de olvidar. Procurar que el recuerdo imborrable de su estancia en una parte de España tan rica, cultural, gastronómica y paisajísticamente hablando, es el algo que garantizan los excepcionales cielos estrellados de Castril.

Autor: Javier Sánchez – Astroturista.es